Neurosis y Psicosis 2

17.02.2019

FREUD Y LACAN - HABLADOS - 6

NEUROSIS Y PSICOSIS

En este trabajo se trata de mostrar como este nuevo aparato psíquico, fundado en el escrito de El Yo y el Ello, es más complejo y completo a la vez para dar fundamento a las ocurrencias de lo psíquico. Es decir, cuando digo el alcance histórico de la segunda tópica, digo que cambia la concepción filosófica de la enfermedad con la segunda tópica, en tanto, toda enfermedad es social porque toda enfermedad es el producto de una desaveniencia del Yo frente a la realidad, en todos los casos a pedido del Superyo que le dice que la acepte, o a pedido del Ello que le pide que la rechace.

Las defensas del Yo se establecen cuando el Yo ve amenazada su integridad y esto ocurre cada vez que no puede acudir prontamente a un reclamo del Superyo, del Ello o de la Realidad.

Freud se pregunta ¿quién puede atravesar estas situaciones sano? Y se contesta: eso lo dejamos para otra oportunidad.

Cuando se dice que el psicótico confunde la cosa con la palabra, quiere decir exactamente que su aparato psíquico en el lugar donde corresponde estar la palabra "mesa", él no tiene la palabra "mesa", tiene una mesa. La confusión de la palabra con la cosa quiere decir que si el sujeto llegara a decir, a pensar, a imaginar que tiene odio, alguien moriría por ese odio.

Pero digamos que una confusión de la palabra con la cosa, también la puede tener la señorita o el señor que cree que cuando yo les hablo de los deseos inconscientes, les estoy haciendo insinuaciones sexuales. Ese es un grado desplazado de la confusión entre la palabra y la cosa y eso, sabemos, ocurre en cualquier neurótico, en cualquier persona normal.

La confusión entre categorías, la asimilación de una categoría a otra, por ejemplo: lo bueno es lo bello, lo bello es lo divino, es una producción delirante y el sujeto que pronuncia la frase padece de una confusión entre la cosa y la palabra.

No está mal diría yo, la tendencia freudiana a equiparar las enfermedades mentales, a pesar de su confusión primera, pero cuando Freud describe la psicosis como formación del inconsciente, tiende a equiparar estos estados del sujeto psíquico, la neurosis y la psicosis.

Eso iría indicando una corriente terapéutica a mi entender, de ir equiparando también el tratamiento psicoanalítico de las neurosis, al tratamiento psicoanalítico de las psicosis. Primero, por la pequeña diferencia en la vida de cada persona, por lo pequeña que es la diferencia en la producción de la psicosis y la neurosis, y fundamentalmente porque las neurosis están plagadas de cortes psicóticos, como por ejemplo confundir lo bello con lo bueno, lo bello con lo divino, o una explicación con una insinuación, una seducción con una hostilidad, o confundir al psicoanalista con la madre.

Niveles de perturbación del proceso simbólico; se dice: los procesos psicóticos tienen alterado el lenguaje, pero a mi entender no se ha explicado bien que es ese trastorno del lenguaje. Porque un verdadero trastorno del lenguaje, por ejemplo: está respirando tan fuerte cuando en realidad el ruido que escucho es el ruido del viento en el tejado. ¿Eso podría ser un trastorno del lenguaje?

Creo que el lenguaje está trastornado cada vez que cometo un acto fallido, porque trastornado el lenguaje quiere decir que en el lenguaje donde normalmente no se ve o pasa desapercibido que hablo yo y habla el Otro, se percibe, se ve, se hace visible que hablo yo y habla el Otro; bueno, pero eso es un lapsus, no hace falta delirar para darse cuenta que en el discurso donde hablo, hablo yo y habla el Otro. Eso es un trastorno del lenguaje.


Fragmento extraído del libro Freud y Lacan - hablados 6 de Miguel Oscar Menassa publicado en Editorial Grupo Cero.