ELLA CREÍA EN SÍ MISMA

03.08.2018

¿Qué dirigía sus pasos?

Pensaba continuamente, cuando llegó al diván, recién llegada a Madrid, decía conocerme de conferencia y quería comenzar su tratamiento. Estaba débil, confusa, poco confiada, hablaba todo el tiempo de su familia,  era invadida por su retahíla de reproches a su madre y a su padre. Traía, a sus 30 años, una historia fracasada donde por disponer de un ser, quedaba atrapada en sus propias definiciones e historial personal. Era una paciente ya hecha, tomaba sus propios destinos y sólo venía a corroborar que existían ese tipo de consultas donde uno se tumba para borrarlo todo y comenzar una nueva historia.

Ella no estaba dispuesta a renunciar a su impotencia, no era la escasez económica, sino el engañarse a sí misma por su auto-insuficiencia, que bien le servía par honrar su blasón familiar de fracasados.