Terapia familiar

La convivencia familiar y la vida diaria puede verse gravemente afectada por conflictos que podemos aprender a gestionar de otra manera.

La terapia familiar es muy eficaz para afrontar los conflictos cotidianos que acaban instalándose y haciendo imtolerable la convivencia. Somos profesionales especializados en diagnosticar y tratar los problemas que nos plantea cada familia.

Es importante pedir ayuda, tu vida y la de tus hijos puede verse afectada si no se soluciona el conflicto latente, las peleas y los síntomas son señales de alarma de que algo está pasando.

La terapia familiar facilita la resolución de problemas y ayuda a mejorar la vida de cada uno de los miembros de la familia.

¿En qué consiste la terapia familiar?

  • Ayuda a detectar cuál es el problema y genera soluciones.
  • Protege a los integrantes del núcleo familiar, principalmente a los más sensibles que son los niños.
  • Propicia y fomenta el diálogo, la gestión emocional necesita de las palabras.
  • Facilita el respeto y la tolerancia a las diferencias.
  • Genera pactos para la convivencia.
  • Desmonta mitos implícitos que están dificultando vuestra propia relación.


¿Cuál es el problema?

Somos el producto efecto de nuestras relaciones y aquello que nos afecta no lo percibimos, pero sí lo padecemos. El psicoanálisis es un poderoso instrumento para leer y diagnosticar aquellos pensamientos latentes que interfieren en la realidad familiar y os dificultan vuestra relación.

La convivencia se convierte en un ring porque estamos combatiendo por tendencias afectivas infantiles, lo que más nos cuesta es vivir el presente.

Ser ayudados para poder ayudar

Aquellas personas que no aceptan ser ayudadas, tampoco pueden ayudar a sus hijos. La humildad de aquél que acepta que para vivir y crecer hacen falta otros, puede escuchar y, por tanto, puede aceptar que su manera de pensar no es la única.

Sentirnos los mejores y los únicos es una grave dificultad para convivir.

Los hijos nos necesitan para poder crecer, intervenir continuamente en su crecimiento les detiene.


El exceso de atención, de amor, de protección o, incluso, de libertad no proporciona a los hijos la confianza, la estabilidad o la autonomía necesarias para su crecimiento.

Favorecer el diálogo evitando conflictos y peleas.

Aprender a conversar tranquilamente, sólo puede escuchar quien previamente ha sido escuchado.

Facilitar la aceptación de las diferencias. En casa cada uno es diferente a cada otro y eso no es una dificultad para convivir y amarnos.


La terapia de familia beneficia la comunicación y la reflexión que evitan métodos poco apropiados o ineficaces.


ESCRÍBENOS, ESTAMOS PARA AYUDARTE.

Al enviar el formulario está aceptando nuestra Política de privacidad