Vendo mi alma al mejor postor

09.01.2017

Así hay, en la modernidad, quienes compran la imagen y no aquello que alberga, quienes se mueven por la fama y no por la calidad y la formación, quienes piensan que todo se puede comprar sin realizar ningún trabajo, hay quienes, como en otras épocas, venden su alma al mejor postor y viven desalmados.

Le llegan por los diarios, redes sociales o medios de comunicación infinitas propuestas publicitarias para ser mejor, más bello, más exitoso, más innovador, más triunfador... Ofertas cada cual más llamativa que le proponen por un poco dinero un resultado increíble, a su alcance y con muy poco trabajo.

Qué sugerente nos resulta poder comprar lo que todos deseamos, pero ¿es posible de esa manera? ¿Cualquiera puede ser un maestro? ¿cualquiera puede ser nuestro psicoanalista? ¿cualquiera está capacitado para instruirnos en la construcción de una persona más sana e inteligente? Claramente la respuesta es no. Los títulos no son la sabiduría, la formación no se compra, es fruto de un trabajo continuo con maestros más experimentados en la materia, requiere tiempo y dinero, deseo y trabajo.

Cuando uno cae en esa tentación del camino fácil, es decir, aquello que no es camino sino producto final, se engaña. Nadie puede darte lo que es el fruto de un trabajo que debe hacer cada uno. Nadie puede darte los consejos que te permitirán aceptar y transformar deseos y pensamientos que en ti te llevan a vivir como vives. Nadie puede darte sus conocimientos, ya que el saber lo produce cada uno en el desarrollo de un trabajo, vale más alguien trabajador que alguien que vaya de listo/a. Sólo es confiable aquél o aquella que esté dispuesto a someterse a una disciplina el tiempo que sea necesario para producir el resultado deseado.

Pasa como en el amor, cuando me conformo con ser la media naranja de alguien, no sólo abandono mi propia vida, sino que también abandono toda posibilidad de amar y ser amado. Sólo el que trabaja para vivir una vida más plena y satisfactoria entre otros puede ser una persona confiable, una persona saludable, una persona que pueda plantearse cualquier tipo de reto, ya que en su capacidad de trabajo está el verdadero secreto del éxito:

LA FELICIDAD SÓLO PUEDE HALLARSE EN EL CAMINO DEL TRABAJO.

Desconfía de aquél que quiere una mejor vida y no está dispuesto a trabajar para ello.

Sólo es posible psicoanalizar a alguien dispuesto a realizar el trabajo de psicoanalizarse.

Si deseas vivir mejor tus años futuros, no te engañes, comienza a psicoanalizarte con un buen profesional.



Escribe a la psicoanalista y solicita un horario para comenzar tu psicoanálisis.