Aprender a decidir

30.09.2016

Las ideas nos engañan todo el tiempo. Nuestro pensamiento consciente no tiene noción de nuestra verdad. Solemos equivocarnos al decidir, son los proyectos los que tienen que dirigirnos y no los gustos. Los proyectos son siempre sociales, los gustos son siempre individuales.

Un paciente en psicoanálisis debe aprender a pensar de una manera diferente. Aprender a traicionarse a sí mismo, porque aquello que defiende con tanto ahínco, no es él. Aquello que siente que le identifica, es sólo una parte de sí mismo, pero disfrazada por la moral.


Cuando se toman las deciciones sin el trabajo del análisis, se está defendiendo aquello que te ha llevado a la vida que tienes, que no es la que quieres. La soledad no es buena aliada para la vida, el pensamiento es social. Hay que aprender a utilizar el espacio de las sesiones para poder hablar de nuestros pensamientos y nuestros proyectos.

El Psicoanálisis es una herramienta de lectura de lo que verdaderamente somos. Nuestros recuerdos, nuestros aprendizajes, nuestras tendencias son inconscientes. Sólo las conocemos a través de sus efectos, nunca podemos saber de ellos a través de la conciencia, porque el inconsciente es otra forma de pensar.

Nos equivocamos al querer ser razonables, coherentes, lógicos, porque la vida de las personas no es así. Ese desajuste es el responsable de los malos entendidos, de los síntomas neuróticos, de los errores, de los fracasos. Constantemente vamos a tender a engañarnos, a creernos en lugar de creer en ese espacio que hemos creado para producir nuevos caminos.

Recuerda: Nada viene dado, todo se aprende. Aprende a confiar en el psicoanalista, será tu guía en ese nuevo territorio que es el inconsciente y que te abrirá a un nuevo conocimiento sobre ti mismo. Despliega tu energía psíquica, pero no de cualquier manera, aquellos que unos utilizan para la destrucción, otros lo utilizan para la creación. La salud y la enfermedad no son tan diferentes, la cuestión es elegir.